19 febrero 2009

Fue solo un sueño (Parte II).

El ímpetu de aquellos besos llenos de fogosidad nos hizo vulnerables a las ordenes excitantes del deseo, desbordándose en ambos el copioso afluente liquido seminal. Sus ojos marrón claro y los míos habían dejado de ser los de una pareja latina, eran dos líneas horizontales de un rostro oriental; ambos sonreíamos. “Te amo”, me dijo. Yo guardé silencio, observabandola fijamente, tratando de perpetuar su rostro juvenil en mi memoria. “Te quiero”, la escuché decir, yo solo la abracé. Dejamos transitar unos minutos y luego nos pusimos de pie, nuevamente nos abrazamos; el diminuto bikini amarillo cubriendo su húmedo sexo se unió a mi húmeda sunga. Abrazándola la besé a la vez que le decía “nunca te olvidaré”.

Juntos caminamos hacia una puerta de madera, color marrón, que daba a un pequeño patio compartido con otras viviendas vecinas. El piso de aquel espacio estaba cubierto con el verdor de un bien cuidado gramado. Frente a nuestra casa, en el patio, al aire libre, se alzaba una reducida habitación hecha de piedras con la apariencia de una gruta, dentro de ella estaba la ducha. Ambos nos bañamos: entre bromas y juegos sensuales sentimos nuestros cuerpos rozarse con apetito mutuo. Al término: Ella sonriendo volvió a la casa. Yo, cubriéndome la cintura con una toalla blanca, me quedé sentado sobre el gramado: observando el cielo, despejado de nubes, que parecía arder; el sol era una gran esfera naranja haciendo el amor con el mar, penetrándola lentamente; el soplo débil de la brisa marina me tocaba las partes desnudas del cuerpo como pañuelo de seda secándome la piel. El frágil sonido de pequeñas olas, hijas de un mar en calma, rompían el silencio de aquel embriagador escenario. La casa estaba sobre un acantilado desde donde se podía divisar la amplitud del océano.

Por espacio de treinta minutos recree la visión con el piélago que tenia frente a mí; después volví a ingresar a la casa. Ella descansaba desnuda bajo la sábana blanca. Desnudo me acosté junto a ella. Estiré el brazo izquierdo para que en él reposara su cabeza. Ella deslizó entre mis piernas su mano izquierda, cobijando en la calidez de su palma mi órgano viril; así se quedo dormida. Besándola en la frente también me dormí, sin llegar a decirle en ningún momento del sueño: “Te amo”.

Al despertar, recordé lo que he relatado, sonreí y me dije: “Fue solo un sueño”.


Tu opinión es importante.

17 comentarios:

Karla dijo...

lo sueños se hacen realidad, lo juro!

Roberto Esmoris Lara dijo...

La soledad no es tan mala como la pintan, Javier, suele crearnos mujeres hermosas en los sueños. Ahora, si observas bien, tal vez llegues algún día a conocer a esa niña, porque bien sabes que hay sueños anticipatorios. Pon atención, amigo.
Hermoso relato, erotismo oriental y fervor latinoamericano...fogosa mezcla!
Abrazos, amigo!
REL

Beatrishita dijo...

Wow... quisiera soñar asi. Me fascino tu relato, tan bellamente llevado.
Felicidades eres excelente!!!

JuanRa Diablo dijo...

Es siempre un placer leerte, amigo Javier. Esta vez eso de "un placer" cobra todavía más peso. Como dicen los argentinos: "La puuucha, qué forma linda de soñar la tuya!!"

Vuelve más a menudo, esta vez se me ha hecho larguísimo el final del sueño. Se nota que no tenías ganas de despertar y que acabara.

Saludos desde España.

oenlao dijo...

los sueños son la realidad y la realidad esel sueño.

Campanula dijo...

por que nunca decimos ¨te amo¨ en el momento justo? espero que tu sueño se haga realidad.
un abrazo

Laura dijo...

Cuando no hacemos las cosas en su justo momento, no se disfrutan, todo tiene una razón, quizás ese sueño al final se haga realidad, eso no lo sabremo sino con el paso del tiempo.

Un abrazo

josé javier dijo...

Casi he soñado contigo. No quería que te despertaras.
Un abrazo. J.J.

Anónimo dijo...

Hace tiempo que no te veía por aquí ni por el blog de mi hermao "el diablo" y me llegue a preocupar... Qué bonitas decripciones las de " el cielo que parecía arder, la brisa marina, el frágil sonido de las olas...divisando el amplio océano" La naturaleza nos aporta momentos mágicos. ¿Sabes que me encanta a mí? una velada a altas horas de la marugada en una cálida noche estrelladísima de verano cargada de esencias de jazmin. Recrear eso me trae los más gratos recuerdos. FRAN.

RECOMENZAR dijo...

Sueños anticipados Que bello lo mismo que tus letras que danzan con la música

MAR dijo...

Un sueño tan real.....
Besos para ti, mi cariño y amistad.
mar

Pilar Moreno Wallace dijo...

Comparto contigo estos dos premios, que puedes pasar a recoger en:

http://uxa-y-belitseri.blogspot.com/

Saludos cordiales

Mi vida en 20 kg. dijo...

Amigo mio!!!!!!!! que bello!!!!!!!!!! yo quiero soñar como tu!!!!!

No sabes como deseo que tus sueños se hagan realidad....

Un beso gigante

Blue dijo...

me han despertado tus sueños..
besos
Blue

Chien dijo...

Hay sueños si valen la pena que se hagan realidad...

Merce dijo...

Ciertamente hermoso. Besos

Cris dijo...

Pues yo desde aquí quiero lanzarte una broma: después de este suenyo tan cálido el despertarte con las tres mantas, los calcetines, los dos pares de pijamas y todo lo que te tienes que poner para el frío Nipón debió de desconcertarte mucho, no? Ja ja ja ja ja! Un saludo!!!!